Saltar al contenido

Categoría: Aniversarios

A MariJose y Andrés, 22º aniversario

Cuentan que un día Cupido
pasó por Amorebieta,
y decidió buscar marido
al verla salir del nido
a una estudiante discreta.

Se quedó con el encargo
sin pausa pero sin prisa,
lo tomó como un letargo,
no iba a cobrar recargo,
y se apostó en la cornisa.

Y vio por el sur de España
un risueño Peter Pan,
pensando en sus musarañas,
un buen muchacho sin saña,
y dijo: ¡éste tío me apaña!,
... y lo envolvió en celofán.

Y hoy ya hace veintidós
que se dijeron: ¡sí quiero!
¡cómo pasa el tiempo, Dios!,

Y en el cielo, en un rincón,
alguien dice a otro: nos
salió un disparo certero.



A Inma, 50 años

Lo de segundas partes
nunca fueron buenas,
el tiempo ha venido mostrarte,
con tu gracia y con mi arte
que sí que vale la pena,
y aquél que quería engañarte
hoy merece una condena,

Si llegamos a hacer caso
a lo que dicen los memos,
hoy no tendríamos el vaso,
que dejaste medio lleno,
por si un día y por si acaso,
nos echábamos de menos,

Y hoy ya te caen cincuenta,
… y yo me vuelvo majara
cuando te veo tan contenta
de ver que sin darnos cuenta
tenemos a Marta y a Sara.

Brindo por la otra mitad
por disfrutarla a tu vera,
y ya sabes que es verdad,
pon el champán a enfriar,
guarda vino en la nevera,
… lidiaré a la soledad
con mi eterna compañera.

A Susana, de Manolo (poemas de aniversarios)

Benditas sean las clases
de inglés de aquella academia
en que te dije: ¿qué haces?,
¿tú no ves que el tiempo apremia?,
y siendo aún dos zagales
pasamos de verbos modales
y vimos que hay quien congenia.

Subiendo calle Victoria,
yendo a clase en El Ejido,
si hago caso a mi memoria
me vino de frente la gloria
y sé que fui bendecido …,
el día que de forma aleatoria
dio principio a nuestra historia
aquél bueno de Cupido,

Solo tengo dos minutos
pa´ expresarte lo que siento,
con el sosiego absoluto 
de saber que no te miento,

Te doy gracias por quererme,
gracias por aguantarme,
gracias por conocerme…
(ante ti me siento inerme,
y no puedo resguardarme),

Gracias por esos meses 
en que curré en el Caribe,
lo superamos con creces,
no hay nada que ya nos derribe,

Gracias por cuando mi padre…,
y por Bárbara y Roberto,
sabes que soy un desastre,
no valgo mucho pa´ esto;
pero hoy quiero recordarte
que cuando ya el tiempo pase,
y sabes que pasa presto,
yo estaré para cuidarte
sin una voz ni un mal gesto,

Y descorchando un Socaire,
sabrás que sin ti soy nadie, 
y brindaremos por lo nuestro.

A Mariajo y Andrés (poemas para aniversarios)

Ella se llama Mariajo
y trabaja de enfermera,
no duerme nunca un carajo,
y si no está en el trabajo
te la encuentras de lotera,

Él se hace llamar Andrés
y tiene un Skoda Fabia,
un empleo de siete a tres,
y ahí donde tú lo ves 
es el tipo con más labia,

Ella es mitad país vasco
y mitad Extremadura,
maneja viales y frascos
y nunca le dio ningún asco
remendarte una sutura,

Él sigue empalmando cables
para viviendas de lujo,
tiene un trato harto afable,
y si dejas que te hable
tiene pilas recargables
y la sapiencia de un brujo,

Los conocí hace ya tiempo
allí en mi urbanización,
y ahora tengo, y no te miento,
atención medica al momento,
en verano alojamiento,
seis décimos y un cupón,
aquel Peter Pan del cuento

.. y nunca se baja el telón.

A Sandra y Juan (poemas para aniversarios)

Era una de aquellas parejas
pululando en el ambiente;
hay cosas que no son viejas,
sino más bien son de siempre,

Él era hijo de artista,
un Lenny Kravitz sin fama
cocinando a los turistas
siete días a la semana,

Ella vendía mobiliario
y a ratitos, de estraperlo,
accesorios pa´ diario
por sacarse un sobresueldo,

Tenían una niña despierta
que era todo un encanto,
hablaba las lenguas muertas,
otros idiomas a espuertas
y escribía en esperanto.

Era una de aquellas parejas
pululando en el ambiente.
... Si quieres la moraleja
que ellos mismos te la cuenten.

A Noelia e Ignacio (poemas para aniversarios)

Bajo el faro de Trafalgar
no sólo hay restos de barcos,
por fin ya empezó a escampar
y dos van pisando los charcos,
ella siempre fue más de hablar,
él siempre fue algo más parco,
mas tenía un saber estar
para encuadrarlo en un marco.

Era una grata pareja:
él era algo más viejo,
nunca les vi una queja
la vida es una madeja
y nosotros un bosquejo.

Si yo recuerdo su historia
así es más o menos de fiel,
los recuerdo de memoria
debajo del faro aquél...
Aún parece que los oiga
canturreando " I need my girl "

A Susana y Manolo (poemas para aniversarios)

El tiene ya canas blancas
de la frente a la perilla,
ella trabaja en la banca
desde que era chiquilla.
El estudió la palanca,
currando en la Bodeguilla,
luego, a trancas y barrancas,
la presentó a la pandilla.

A él un día en el trabajo
le dijeron: ¡Eh, che pibe!
O te remangas los bajos
y te vas para el Caribe,
o el trabajo al carajo
y tu futuro al aljibe.

Ella le dijo: ¡Presiento
que es el principio del fin!
El dijo:¡Nuestros cimientos
los pegué con tesafilm!
Hoy viven los dos contentos
y guardan su emolumento
dentro de un calcetín.

Ella llega hasta las güitos
de presiones comerciales,
él abre un vino fresquito
y le dice ¡No te enfades!
¿Has visto ese toquecito
que tiene a notas florales?
Y ahora tengo un corderito
con esencia de cabrales
que dentro de un momentito
se te han olvidado los males.

Y un día, cuando sean viejos,
él de pie, en su Bodeguilla,
con dos zuecos muy parejos
le volverá a echar los tejos 
como cuando era chiquilla.

A Carmen y David (poemas para aniversarios)

Ella se llama Carmen...;
pero él la llama Carmela,
él es diez años más grande,
ella es aquella chicuela
que un día salió de un examen
y el la esperaba en la escuela.
Luego fue a ver a sus padres
... y les pidió su tutela.


Ella borda un salmorejo,
si tienes frío te arropa,
y te protege del sol,

El la mira desde lejos,
y vuelve a mirar a la tropa
disfrutando de anfitrión


Y ya puedo estar tranquilo:
mi amigo abrió la baraja
y con paciencia y sigilo
buscó su media naranja

Y cuando un día ya sea viejo,
y ya no recuerde su lista...,
cuando ya no vea de lejos,
... ni cerca, ni al oculista,
ella, en un acto reflejo,
le dirá el 30 era Ana Vallejo,
le dará su viejo bosquejo
y le abrigará si rechista.

Y aunque a veces le interrumpo,
él no me lo tiene en cuenta,
pues en este jodido mundo
con tantos tristes asuntos
... un amigo poeta renta.

Al final del Sendero – a mi mujer (poemas para aniversarios)

AL FINAL DEL SENDERO
( Con tres versos cogidos a Manuel Alcántara )
25 abril 1987 - 25 abril 2017 ( por 30 años más)

A la sombra de una barca
me quiero tumbar un día,
a repasar muy tranquilo
cómo me ha ido la vida.

Esta vida tan extraña,
bella y dura por igual,
estas sombras y estas luces
que vienen sin manual.

Quisiera hacerlo a tu lado,
si a ti eso no te molesta;
estaré allí frente al mar,
vente después de la siesta.

Tendré una botella de vino
fresquito, y un par de copas.
Debajo de aquél espigón,
escondido entre las rocas.

Allí tumbados los dos,
repasaremos un poco
lo bien que lo hemos pasado
en este mundo tan loco.

Y tú, como Scaramouche,
traerás el don de la risa,
y yo miraré a tus ojos,
despacio, sin mucha prisa.

Repasaremos los años
que te has pasado a mi vera.
Mi amiga, mi hombro, mi piel,
mi más grande compañera.


Después volveremos a casa
los dos por la orilla andando.
Por la mar chica del puerto
nos estaremos besando.

Y yo estaré ya tranquilo
de habértelo dicho todo:
que yo no hubiera podido
sin tenerte codo con codo.

Fue para mi un regalo
caminar este sendero
con la mejor compañera
que hubo en el mundo entero.